Quiero almacenar muebles. ¿Cómo debo hacerlo para no dañarlos?

Cuando ya has asumido que lo mejor es buscar un espacio adicional para esos muebles que todavía quieres conservar, surge otra inquietud: “¿Cómo proteger los muebles antes de guardarlos en un trastero?”.

 

Y te diremos que, si quieres encontrar tus artículos en buen estado, hay varios detalles que debes tomar en cuenta. 

 

El control de temperatura, la limpieza, el espacio… veamos con profundidad cómo proteger los muebles antes de guardarlos en un guardamuebles.

 

¡Toma nota!

¿Cómo debo guardar mis muebles para que no se dañen?

 

Investiga tus opciones de almacenamiento

 

Al almacenar muebles, la protección contra los elementos es primordial; por eso, considera todas tus opciones, antes de elegir un guardamuebles. 

 

Si el almacenamiento es a largo plazo, entonces tu unidad debe contar con clima controlado. 

 

Y es que, una unidad con control del clima, permite que la temperatura y la humedad se mantengan al mismo nivel durante todo el año, a través de termostatos, sistemas HVCA y deshumidificadores.

 

La idea es evitar el calor y la humedad extremos, a fin de que tus muebles se mantengan a salvo en todo momento. 

 

 

Limpia tus muebles a fondo antes de guardarlos

 

Almacenar tus muebles sucios, puede comprometer su calidad con el paso del tiempo, debido a que las migas de alimentos puede atraer insectos que luego harán de las suyas ahí adentro. 

 

Una limpieza de tus muebles a fondo, reduce la posibilidad de moho y la cantidad de polvo en tu espacio de almacenamiento, así que haz lo siguiente: 

 

  • Si se trata de muebles de madera o plástico, usa un jabón suave y agua o un limpiador de madera.

 

  • Asegúrate también de limpiar los artículos de tela, como sofás o cojines de asiento con un limpiador para telas o tapicería.   Y verifica que todo esté seco antes de almacenar. 

 

  • Las secciones que sean de metal, puedes pulirlas con un paño y un limpiador de metales.  

 

Desarma todo

Antes de comenzar con la mudanza, debes asegurarte de desarmar todo lo que puedas, bien sea que se trate de un escritorio, mesas, sillas, muebles, etc.

 

Con este paso adicional, estarás haciéndote el traslado y almacenamiento más fácil, y también reducirás la probabilidad de romper o rayar tus muebles. 

 

En cuanto a los tornillos y pernos, colócalos en una bolsa de plástico etiquetada y almacénalos junto al mobiliario que pertenecen. 

 

Envuelve los muebles 

 

Es importante que todo esté debidamente cubierto, incluido el piso. 

 

Antes de almacenar tus muebles en tu guardamuebles, coloca láminas de plástico gruesas en el suelo, para evitar que la humedad de éste se filtre hacia tu mobiliario. 

 

Este es un paso especialmente importante, sobre todo si tu unidad de almacenamiento no dispone de clima controlado. 

 

Otra opción que tienes, es usar paletas o bloques de cemento para protegerlos e incluso una capa de cartón es mejor que nada. 

 

Una vez hayas hecho esto, usa sábanas, mantas, trapos o envoltorios de plásticos viejos para cubrir las piezas y protegerlas del polvo y la humedad.

 

Asegúrate de envolver los muebles sin apretarlos, de manera que evites crear condensación y al mismo tiempo puedan respirar.

 

Evita abarrotar demasiado tu unidad

 

La mejor decisión que puedes tomar cuando vayas a guardar tus muebles en tu guardamuebles, es no exagerar. 

 

Cuando comienzas a empujar y apretar mucho tu unidad, está asegurado que algo acabará estropeado. 

Es por eso que, te sugerimos tomarte un momento para planificar la mejor manera de distribuir tu mobiliario, a fin de facilitar el acceso y que tus artículos tengan cada uno un espacio proporcional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *